Las nuevas tecnologías tienen un efecto disruptivo en nuestra vida cotidiana y, por extensión, en nuestros negocios y empresas. La transformación tecnológica implica un crecimiento exponencial de estas tecnologías dentro de la empresa. Para avanzar, las organizaciones deben reinventarse. Este proceso forma parte del ecosistema de transformación digital que estamos viviendo.
La importancia de las tecnologías de la innovación
Según un reciente estudio de Forrester, el 93% de las compañías encuestadas considera que las tecnologías de la innovación son claves para alcanzar sus nuevos objetivos de transformación digital.
Además, en una economía cada vez más competitiva, adoptar e implantar estas tecnologías supone un elemento diferenciador. Cada empresa debe valorar sus posibilidades y objetivos. También debe analizar cómo estas innovaciones pueden beneficiar a su actividad.
En ActionsDATA seguimos de cerca las innovaciones tecnológicas. Por eso, en este post analizamos las tendencias que cambiarán el mundo empresarial.
Tendencias tecnológicas en la empresa
Podemos clasificar las grandes tendencias tecnológicas que transformarán el mundo empresarial de la siguiente forma:
- Despliegue definitivo del 5G: permitirá, entre otras cosas, navegar a velocidades superiores a 1 Gbps. Esto supone multiplicar por diez la velocidad actual de navegación.
- Hiperconectividad de la nube: las empresas alojarán progresivamente sus cargas de trabajo en entornos multicloud. Es decir, combinarán nubes privadas, públicas e híbridas. Esta será una de las tecnologías más disruptivas para las empresas en un futuro cercano.
- Valor del dato: el dato será el eje que vertebre todas estas tecnologías de innovación.
- Blockchain: hasta ahora, la criptomoneda ha sido su principal aplicación. Sin embargo, durante los próximos años, el blockchain ampliará su presencia a otras industrias y ámbitos.
- Realidad Aumentada: hasta ahora, la Realidad Aumentada y la Realidad Virtual se han utilizado sobre todo en el gaming y el entretenimiento. Sin embargo, las empresas también aprovecharán la Realidad Aumentada en un futuro próximo. Sus aplicaciones serán numerosas. Entre ellas estarán la formación de empleados y una atención más personalizada al cliente.
- Papel central de los CEOs: hasta ahora, los departamentos técnicos e informáticos asumían gran parte de la implantación de nuevas tecnologías. A partir de ahora, el CEO deberá impulsar la transformación digital de la empresa.
- Edge Computing: esta tecnología permite procesar los datos más cerca del lugar donde se generan. Así, las empresas podrán utilizar aplicaciones que necesitan una latencia más baja. Entre ellas se encuentra el Internet de las Cosas, que permitirá conectar más dispositivos al mismo tiempo.
- Protección de los datos: esta tendencia tecnológica ya forma parte de nuestra realidad. Con el nuevo GDPR (Reglamento General de Protección de Datos), las empresas deberán adaptar su transformación tecnológica para garantizar un tratamiento más seguro de los datos personales y profesionales.
Otros avances, como la robótica, la impresión 3D y la fabricación digital, también tienen un gran potencial disruptivo. Estas tecnologías modificarán la forma en que las industrias y las empresas producen y consumen bienes y servicios.
Atracción del talento digital
Los medios y la red hablan constantemente de transformación tecnológica y de su impacto en el mundo empresarial. Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer.
Un estudio reciente de Singularity University, comunidad académica dedicada al estudio de la innovación y las nuevas tecnologías, refleja esta situación. El 70% de las organizaciones encuestadas considera que la innovación es un punto estratégico. Sin embargo, solo el 34% tiene un plan de acción para implantar una estrategia de innovación próximamente.
Por tanto, uno de los grandes retos de las empresas consiste en encontrar, atraer y retener el talento digital que lidere su proceso de transformación.
Las empresas que cuenten con una fuerza laboral adaptada a los nuevos tiempos tendrán una ventaja diferencial. En cambio, aquellas que tengan dificultades para incorporar este talento tendrán más problemas para avanzar.




