Según un estudio de Eurostat, más del 50% de las empresas portuguesas tienen presencia en redes sociales. Esta cifra continúa aumentando. Sin embargo, solo alrededor del 40% dispone de una página web. Esto plantea una pregunta: ¿por qué ocurre esta diferencia?
En ACTIONS – The CX Company se analiza el papel menos visible de las redes sociales y su importancia para la visibilidad de los negocios.
El objetivo principal de una empresa es aumentar la notoriedad de su marca. A partir de ahí, busca atraer clientes cercanos con potencial de crecimiento. Esto permite aumentar ventas, fidelizar usuarios y reducir el coste de adquisición de clientes.
A primera vista, las redes sociales parecen una solución sencilla. No requieren grandes costes de entrada y permiten distribuir contenido a escala global. Sin embargo, también existe un riesgo: la pérdida de visibilidad frente a la competencia y la irrelevancia ante potenciales clientes.
El lado B de las redes sociales
Las redes sociales han evolucionado más allá del contenido informativo o de valor. Hoy también son espacios donde pueden aparecer críticas sin fundamento, difamaciones o lenguaje inapropiado.
Esto implica un doble impacto:
- pueden impulsar la visibilidad de una marca
- o pueden deteriorar su reputación
Dado que los usuarios utilizan estas plataformas para informarse antes de comprar, el impacto en la decisión de consumo es directo.
Por ello, el equilibrio entre beneficios y riesgos de la presencia en redes sociales sigue siendo inestable y cambia constantemente.
Regulación y responsabilidad digital
En los últimos años han surgido marcos legales para regular el comportamiento online. Aunque la libertad de expresión en internet facilita compartir opiniones con millones de usuarios, ya no existe un anonimato total.
Las acciones digitales pueden tener consecuencias legales.
La judicialización no sustituye a la autorregulación, pero establece límites claros. Los usuarios deben ser conscientes de que sus acciones en redes pueden ser sancionadas.
Un ejemplo reciente es el caso de Portugal, donde un tribunal condenó a una persona por insultos y amenazas a un alcalde a través de redes sociales, por delitos de difamación agravada y amenazas.
Conclusión
Aunque se trata de un caso concreto, este tipo de decisiones refuerza la necesidad de un uso más responsable de las redes sociales.
Un entorno digital más regulado y responsable beneficia a todos:
- los consumidores acceden a información más fiable
- las empresas pueden optimizar sus campañas
- y se fortalecen las relaciones entre marcas y usuarios
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