4 de marzo de 2021

Privacy-first marketing: cómo hacer marketing digital respetando la privacidad

privacy-first marketing

Durante años, el marketing digital creció al ritmo de Internet. La publicidad encontró en la red un canal eficaz para llegar a usuarios y potenciales clientes.

Pero este crecimiento tuvo un coste. Durante mucho tiempo, las empresas recopilaron y utilizaron datos sin que los usuarios tuvieran demasiado control sobre ellos.

Internet era todavía un territorio nuevo. Las reglas no estaban tan claras. La tecnología avanzaba más rápido que la regulación y la privacidad ocupaba un segundo plano.

Hoy el escenario es diferente.

Los usuarios conocen mejor el valor de sus datos. Conceptos como cookies, IP, consentimiento o privacidad forman parte de la conversación habitual. Además, diferentes polémicas relacionadas con grandes compañías tecnológicas han aumentado la preocupación por el uso de la información personal.

El resultado es un cambio de paradigma: la privacidad se ha convertido en una parte esencial de la relación entre marcas y consumidores.

La privacidad pasa al primer plano

La evolución de Internet también ha provocado una evolución normativa.

El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) en la Unión Europea supuso un punto de inflexión. Los usuarios adquirieron más derechos sobre su información y las empresas asumieron nuevas obligaciones para recopilarla, utilizarla y conservarla.

El cambio también ha afectado al funcionamiento de la publicidad digital. Los navegadores y las plataformas han limitado progresivamente el uso de determinadas cookies y tecnologías de seguimiento.

Para las empresas, esto supone un reto. Buena parte del marketing digital se había construido sobre la capacidad de identificar comportamientos y utilizar esos datos para segmentar campañas.

Ahora el usuario debe tener un papel mucho más activo.

Por eso, las marcas necesitan encontrar nuevas formas de conocer a sus clientes sin invadir su privacidad. El objetivo ya no es recopilar todos los datos posibles. Es conseguir datos relevantes, consentidos y útiles.

Y aquí aparece un nuevo enfoque: el privacy-first marketing.

Privacy-first marketing: nuevas reglas para la publicidad digital

El privacy-first marketing coloca la privacidad en el centro de la estrategia. No significa renunciar a la personalización. Significa conseguirla de una forma más transparente y respetuosa.

En ACTIONS consideramos que algunas claves son especialmente relevantes:

  • Construir relaciones basadas en la confianza. Si queremos que un usuario comparta sus datos, debemos ofrecerle un motivo. Contenido exclusivo, descuentos, promociones o experiencias personalizadas pueden aportar ese valor. Es el enfoque de los zero-party data: información que el propio usuario proporciona voluntariamente.
  • Utilizar entornos seguros para compartir datos. Las data clean rooms permiten a diferentes organizaciones trabajar con información de forma controlada. Son una alternativa interesante para determinados casos de colaboración y activación publicitaria.
  • Recuperar el valor de la publicidad contextual. Cuando el seguimiento individual pierde protagonismo, el contexto vuelve a ganar importancia. Un contenido sobre viajes, por ejemplo, puede ser un entorno adecuado para mostrar publicidad relacionada con vuelos, hoteles o experiencias.
  • Crear propuestas relevantes para perfiles concretos. En lugar de perseguir constantemente al usuario, las marcas pueden diseñar ofertas pensadas para determinados buyer personas. La clave está en aportar valor y facilitar que sea el consumidor quien se acerque a la marca.
  • Aprovechar las redes sociales de forma responsable. Las plataformas sociales permiten generar interacción y conocer intereses sin necesidad de recurrir siempre a técnicas invasivas. El reto está en utilizar esa información respetando las expectativas del usuario.

El futuro del marketing digital no pasa por saberlo todo sobre el consumidor. Pasa por saber qué información necesitamos, para qué la necesitamos y cómo utilizarla correctamente.

Hacia un marketing más respetuoso con el usuario

La privacidad ha cambiado las reglas del marketing digital.

Algunas técnicas basadas en el seguimiento intensivo han perdido eficacia o han quedado limitadas. Al mismo tiempo, otras estrategias han recuperado protagonismo. Es el caso del marketing contextual, los datos propios y las relaciones directas con los consumidores.

Este cambio no debe entenderse únicamente como una restricción. También representa una oportunidad.

Las marcas que expliquen claramente qué datos necesitan y qué ofrecen a cambio podrán construir relaciones más sólidas. La transparencia se convierte así en un elemento diferencial.

El objetivo es avanzar hacia una publicidad más relevante, transparente y respetuosa.

El privacy-first marketing no consiste en hacer menos marketing. Consiste en hacerlo mejor.

Porque la confianza del consumidor también es un activo. Y, en un entorno digital cada vez más regulado, puede convertirse en una de las principales ventajas competitivas de las marcas.

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