7 de enero de 2016

¿Qué nos depara el CRM de 2016?

CRM de 2016

Cada final de año trae consigo nuevas previsiones sobre tecnología y marketing. Algunas tendencias desaparecen rápidamente. Otras acaban transformando la forma en la que las empresas se relacionan con sus clientes.

En el ámbito del Customer Relationship Management (CRM), muchas de las tendencias que comenzaron a consolidarse en 2016 sentaron las bases del CRM moderno: una plataforma cada vez más inteligente, conectada y centrada en la experiencia del cliente.

La experiencia de cliente pasa a ser el eje de la estrategia

Durante años se habló de mejorar la experiencia del cliente. A partir de entonces dejó de ser una tendencia para convertirse en una prioridad.

El CRM comenzó a integrar información procedente de más canales, como redes sociales, dispositivos móviles o datos de localización, ofreciendo una visión mucho más completa de cada cliente.

Esta evolución permitió:

  • Reducir los costes de captación.
  • Mejorar la segmentación.
  • Personalizar las interacciones.
  • Acompañar al cliente durante todo su ciclo de vida.

Del Big Data al análisis predictivo

Disponer de grandes volúmenes de información ya no era suficiente.

El verdadero reto consistía en convertir esos datos en conocimiento útil para anticipar comportamientos y mejorar la toma de decisiones.

La integración entre CRM y herramientas de Business Intelligence impulsó el análisis predictivo, permitiendo:

  • Detectar patrones de comportamiento.
  • Prever necesidades futuras.
  • Identificar oportunidades comerciales.
  • Diseñar acciones de marketing mucho más personalizadas.

El CRM dejó de ser un repositorio de información para convertirse en una herramienta de inteligencia empresarial.

El CRM se hace móvil

La movilidad cambió la forma de trabajar de los equipos comerciales.

Por ello, el Mobile CRM comenzó a ganar protagonismo ofreciendo acceso a la información desde cualquier lugar y en cualquier momento.

Gracias a ello, los profesionales podían consultar datos actualizados, registrar visitas o gestionar oportunidades comerciales en tiempo real, sin depender de su puesto de trabajo.

Internet de las Cosas abre nuevas oportunidades

El crecimiento del Internet de las Cosas (IoT) también empezó a influir en la gestión de clientes.

Los dispositivos conectados generaban nuevas fuentes de información que las empresas podían incorporar al CRM para comprender mejor el comportamiento de sus usuarios.

Esto abría la puerta a estrategias más personalizadas y omnicanal.

Sin embargo, este nuevo escenario también planteaba un reto fundamental: garantizar la seguridad de los datos. La autenticación, la confidencialidad y la integridad de la información pasaban a ser elementos imprescindibles en cualquier solución CRM.

El modelo SaaS se consolida

El Software as a Service (SaaS) terminó de consolidarse como una de las opciones preferidas para implantar un CRM.

Su éxito se apoyó en varias ventajas:

  • Menor inversión inicial.
  • Mayor flexibilidad.
  • Acceso desde cualquier lugar.
  • Actualizaciones automáticas.
  • Escalabilidad según las necesidades del negocio.

Estas características facilitaron que cada vez más empresas adoptaran soluciones CRM en la nube.

Un CRM cada vez más social

Las redes sociales dejaron de ser un canal independiente para integrarse dentro de la estrategia de relación con el cliente.

Los CRM comenzaron a incorporar información procedente de estos canales junto al historial de interacciones, datos de contacto y comunicaciones previas.

El resultado fue una comunicación mucho más personalizada y coherente.

Cuando una empresa recuerda las preferencias, consultas o incidencias anteriores de un cliente, transmite una sensación muy valiosa: que realmente lo conoce y lo escucha.

El nacimiento de una nueva visión del cliente

La evolución del CRM también impulsó cambios dentro de las organizaciones.

Los departamentos de marketing y tecnología comenzaron a trabajar de forma mucho más integrada, dando lugar a nuevos perfiles directivos centrados en ofrecer una experiencia de cliente excelente.

La figura del Chief Customer Experience Officer (CXO) empezó a ganar protagonismo como responsable de alinear estrategia, tecnología y conocimiento del cliente.

Mucho más que una herramienta tecnológica

Las tendencias que comenzaron a consolidarse en 2016 demostraron que un CRM ya no era simplemente una base de datos.

Pasó a convertirse en el núcleo de la estrategia comercial, de marketing y de atención al cliente.

Las organizaciones que supieron aprovechar esta evolución lograron conocer mejor a sus clientes, personalizar sus relaciones y tomar decisiones basadas en datos, sentando las bases de la transformación digital que hoy continúa impulsando el Customer Experience.

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