5 de enero de 2023

Desde dejar las oficinas hasta el teletrabajo

Hace más de un año se debatieron los pasos necesarios para permitir el trabajo desde casa: distribución de tareas, acceso a aplicaciones y dotación de sistemas informáticos adecuados para los empleados. Sin embargo, lo que realmente se implementó no fue solo el teletrabajo, sino el trabajo desde fuera de las instalaciones habituales.

En este contexto, en ACTIONS – The CX Company se analiza cómo aprovechar estos cambios en los modelos de negocio para mejorar la calidad del servicio y, al mismo tiempo, el bienestar de los empleados.

Un estudio reciente de Capgemini señala que las áreas de atención al cliente fueron las segundas en incrementar su productividad trabajando desde casa, solo por detrás de las empresas de tecnología y servicios digitales.

Aunque este modelo ha demostrado su eficacia, el reto actual ya no es únicamente tecnológico, sino organizativo. Las empresas deben consolidar políticas de trabajo remoto que les permitan responder con flexibilidad a cualquier situación futura.

El teletrabajo no es una tendencia temporal. Se ha consolidado como un modelo estable de trabajo.

Claves para estructurar el trabajo remoto

Para su correcta implantación, es necesario considerar varios factores clave:

1. Aislamiento y necesidad de contacto

El principal problema del trabajo remoto es la sensación de aislamiento. Equipos acostumbrados a la colaboración diaria pueden perder conexión.

Para mitigarlo, se recomiendan:

  • eventos virtuales de equipo
  • reuniones periódicas de seguimiento
  • apoyo psicológico en casos necesarios

2. Relación con supervisores

La comunicación con responsables es esencial para mantener la productividad y resolver incidencias.

Es necesario redefinir los canales de comunicación y adaptar la supervisión a un entorno digital.

3. Formación continua

La formación es un punto crítico, incluso en entornos presenciales. En remoto, su complejidad aumenta.

La solución pasa por combinar:

  • e-learning
  • metodologías interactivas
  • formación continua estructurada

4. Incorporación de nuevos empleados

Los procesos de onboarding suelen depender del entorno presencial.

En remoto, es necesario reforzar el acompañamiento inicial y mejorar el seguimiento de los nuevos empleados, especialmente en los primeros días.

5. Gestión de la información

En la oficina, gran parte de la información se transmite de forma informal.

En remoto, es necesario sustituir este canal por:

  • reuniones diarias online
  • intranets actualizadas
  • newsletters internas

Conclusión

Estos factores no son exhaustivos, pero sí fundamentales para garantizar la continuidad del negocio en entornos de teletrabajo.

El principal cambio no es solo tecnológico, sino de gestión. Las empresas deben centrarse en usar correctamente las herramientas disponibles y prevenir impactos negativos en los equipos y en la calidad del servicio.

Además, el trabajo remoto abre nuevas oportunidades, como el acceso a talento que anteriormente no podía incorporarse por limitaciones geográficas.

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